Berberis aristata se utiliza tradicionalmente para tratar la inflamación, acelerar la cicatrización de heridas, enfermedades de la piel, menorragia, diarrea, ictericia y afección de los ojos. Los estudios farmacológicos sobre la planta revelan la actividad comprobada como hipoglucemiante, antibacteriana, antifúngica, antipirética, antiinflamatoria, hepatoprotectora, antioxidante y anticancerígena.